Durante unos días, antes de que el otoño nos regale las lluvias, disfrutamos del mar de hojas que nos ofrecen los maravillosos árboles de nuestro patio.

¡Qué gozada! Lluvias de hojas, «angelitos en el suelo» como si estuviésemos tumbados en la nieve, montañas de hojas donde lanzarnos como si fueran un colchón…